“La Covarxella es uno de esos sitios de los que te enamoras nada más llegar y nunca te cansas de recomendar. Sabes que nunca defraudará a nadie. Tiene todo lo que le puedes pedir a un alojamiento rural y más. Porque más allá de que el enclave sea un sitio con encanto, aislado, rural, con río y largos paseos, escapadas cercanas y todo lo que se puede esperar de un alojamiento de este tipo, La Covarxella respira buen gusto por todos sus muros. La decoración es cuidada y exquisita, sin las estridencias rurales típicas de estos establecimientos; la construcción de la casa es armónica e integrada con el paisaje; tiene una piscinita surtida por el agua de un manantial natural, y han prestado mucho cuidado en decorar el entorno con una gran variedad de plantas que aportan un colorido maravilloso.

En su cocina los desayunos se enlazan con la hora del paseíto y en su barbacoa cubierta y completamente equipada las cenas se alargan con charlas hasta la madrugada. Y todo esto es por una sencilla razón: no se puede estar más a gusto y tranquilo.

Mi más sincera enhorabuena a los propietarios por haber conseguido crear un lugar tan especial. Espero volver pronto.

Un abrazo”

Santiago González Lara